Antes de tocar un palet, ten claro:
- Tipo de producto: frágil, voluminoso, líquido, maquinaria, etc.
- Peso por unidad y peso total del envío.
- Si es apilable o no (y cuánto aguanta encima).
- Si necesita posición obligatoria (por ejemplo: “este lado hacia arriba”).
Cuanto más clara sea esta información, mejor podrás decidir cómo embalar y preparar el palet.
1. Elegir el palet adecuado
- Usa palets en buen estado: sin tablas rotas, sin clavos sobresalientes, sin deformaciones.
- Elige el formato correcto:
- Europalet 120 x 80 cm (el estándar más habitual).
- 120 x 100 cm u otras medidas según tu mercancía.
- Comprueba la capacidad de carga del palet.
- Evita palets húmedos o muy viejos: se deforman, se rompen y comprometen la estabilidad.
Regla simple: si el palet no darías gusto en pisarlo con seguridad, no es buen palet para enviar tu mercancía.
2. Colocación de la mercancía sobre el palet
2.1. Distribución y estabilidad
- Coloca las cajas alineadas con la base del palet, sin sobresalir (“sin orejas”).
- Reparte el peso de forma uniforme, evitando concentrarlo en un solo lado.
- Siempre que puedas, usa una configuración tipo “ladrillo” (intercalando cajas entre capas) para ganar estabilidad.
- Intenta que cada palet lleve una sola referencia o, como máximo, pocas bien separadas y etiquetadas.
2.2. Altura y peso máximo recomendados
- No superes una altura de 1,60 – 1,80 m (dependiendo del producto y del operador).
- Controla el peso por palet según tus acuerdos con el operador (muy habitual trabajar en rangos de 500–800 kg por palet estándar, salvo casos especiales).
- No apiles cajas muy pesadas sobre cajas frágiles o blandas (se hunden).







